Editada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y la Universidad Iberoamericana, la publicación reúne reflexiones de investigadoras e investigadores que abren nuevas lecturas a la obra de la fotógrafa mexicana. Se integran imágenes conocidas e inéditas de la artista.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Centro de la Imagen, presentó la edición impresa de Mariana Yampolsky. El gesto de fotografiar, publicación con la que se celebra la incorporación de una parte importante del legado de la fotógrafa mexicana al acervo del Centro, y que recorre, mediante la serialidad y la secuencialidad, algunos temas fundamentales de la obra de Yampolsky.
Realizada el 5 de marzo de 2026 en el Centro de la Imagen, la presentación contó con la participación de Alejandra Pérez Zamudio, editora y coordinadora de las colecciones de la institución; Deborah Dorotinsky, coordinadora y editora del libro; la historiadora de arte Claudia Arroyo; el fotógrafo Gerardo Suter; y Valeria Villalobos, encargada de la sección editorial de la Universidad Iberoamericana, quien envió un texto que resalta la importancia de la publicación.

Un Libro que Nace del Legado y del Centenario
De acuerdo con Alejandra Pérez Zamudio, el libro impreso forma parte de una colección de inéditos que aborda la obra de autoras y autores desde distintas perspectivas. Se desarrolló como parte de los preparativos por el centenario del natalicio de la fotógrafa mexicana y como un festejo por recibir su legado en el acervo del Centro de la Imagen.
«Uno de los pretextos que nos impulsaron para hacer esta edición fue que recibimos en el Centro la obra de Mariana Yampolsky. Son cerca de 170 piezas las que se conformaron en el año 2022 y se formalizaron, y uno de los grandes impulsores para que este legado llegara a nuestro acervo fue el fotógrafo Marco Antonio Cruz, a quien se le rinde homenaje con este libro», manifestó Zamudio.
Deborah Dorotinsky recordó que en 2024 se presentó la versión digital; ahora, el formato impreso es motivo de doble celebración, pues refleja varios años de investigación y suma de esfuerzos entre investigadoras e investigadores de tres generaciones. La publicación concentra imágenes conocidas e inéditas del archivo de la artista, además de revelar las relaciones que Yampolsky mantuvo con otras creadoras a lo largo de su vida. «A lo largo de su vida realizó varias colaboraciones, incluso el ser alumna de Lola Álvarez Bravo le forjó una personalidad muy fuerte», destacó.

Una Mirada Horizontal y sin Jerarquías
Claudia Arroyo calificó la obra de Yampolsky como fascinante por todas sus vertientes y resaltó que a través de las investigaciones de los autores se aprende sobre la trayectoria de la fotógrafa y distintos enfoques para estudiar la fotografía.
«Es evidente que la obra de Mariana tiene una riqueza enorme y una heterogeneidad temática muy grande. En ese sentido ha sido abordada, como muestra el libro, desde diferentes enfoques disciplinarios: desde la antropología, la historia del arte, la historia del diseño industrial, el amor a la moda hasta los estudios de arquitectura», señaló Arroyo.
Para la historiadora del arte, pese a la diversidad temática de la artista, en su trabajo se percibe un denominador común: un profundo interés por la cultura y la vida cotidiana. «Ella fue construyendo una mirada muy horizontal sin jerarquías; en ese sentido no hay una mirada elitista sino una muy abierta en la que se reconoce y se da validez a las expresiones y grupos culturales de diferentes ámbitos». Los capítulos del libro cubren un amplio periodo de la trayectoria de la fotógrafa, desde su viaje a Egipto en 1960 hasta trabajos de finales de los años noventa.

El Gesto de Fotografiar, según Gerardo Suter
Gerardo Suter resaltó la importancia del título y recordó que hace 20 años trabajó en la curaduría de la obra de Yampolsky, experiencia que le permitió conocer de cerca su proceso creativo.
«Después de ver las hojas de contacto de Mariana Yampolsky descubrí que es ese el primer momento en donde uno conoce lo más profundo de un fotógrafo. Al ser la primera visión que se tuvo de lo real, la imagen está más allá del ideal de perfección. Es la primera interpretación y también es un lugar íntimo que la fotógrafa muchas veces no comparte», expresó Suter.
El libro se integra por textos de David Fajardo Tapia, Eugenia Macías, Rebeca Monroy Nasr, Ana Elena Mallet, Sol Rubín de la Borbolla, Valeria Sánchez Michel, Abigail Pasillas Mendoza y Deborah Dorotinsky, y propone análisis sobre la relación entre fotografía, muerte y memoria, las danzas y prácticas culturales de comunidades campesinas e indígenas, la vestimenta como construcción cultural, la vida rural indígena en México y la lucha libre, entre otros temas.

Quién fue Mariana Yampolsky
Mariana Yampolsky nació el 6 de septiembre de 1925 en Chicago, Illinois, Estados Unidos. En 1944, sin conocer el idioma español, se trasladó a México, país del que se naturalizó una década más tarde y en el que falleció en 2002. En territorio mexicano se convirtió en la primera mujer en ingresar al Taller de Gráfica Popular, donde convivió con maestros como Leopoldo Méndez, Pablo O’Higgins, Luis Arenal y David Alfaro Siqueiros. En 1948 inició sus estudios en fotografía en la Academia de San Carlos, con Lola Álvarez Bravo, y documentó sus viajes por territorio nacional produciendo un legado de más de 50 mil fotografías.
